El refugio y la vida

Una de mis pasiones es la literatura. Ella me ha acompañado durante toda mi vida hasta donde me alcanza la memoria.  En ella he buscado refugio cuando todo alrededor parecía no tener sentido, con ella me he regocijado íntimamente, y gracias a ella he aprendido tantas cosas de la vida que nunca podré estar lo suficientemente agradecido.

Recuerdo que el primer libro que compré con mis propios ahorros, siendo tan solo un niño de diez años, fue El Lazarillo de Tormes. Me costó 50 pesetas. Descubrí la poesía como artificio con Bécquer, pero los que realmente me hicieron vibrar y sentir la pasión siendo ya adolescente fueron los autores de la Generación del 27, especialmente Lorca y Cernuda. Más tarde descubrí la prosa inigualable, tersa y firme de los narradores norteamericanos. Siento una especial admiración por Hemingway y por Steinbeck. Luego vino el realismo mágico de los hispanoamericanos, con García Márquez a la cabeza. Ha habido muchos más, imposible nombrarlos a todos en este breve espacio, y todos ellos han ido dejando su poso, formando capas sedimentarias que sin duda siguen presentes en algún lugar, a medio camino entre el consciente y el inconsciente. 

 Cuando empecé el programa de doctorado de Filología Inglesa me sumergí por completo en un mundo nuevo descubriendo estilos, corrientes y autores totalmente desconocidos en nuestro acervo literario. Entre estos hallazgos destacaría tres: Poor Things del novelista escocés Alasdair Gray, un espléndido relato victoriano escrito en 1992; A Place of Greater Safety de Hilary Mantel, para mí la mejor novela histórica sobre la revolución francesa; y por último, pero en absoluto menos importante, Fatherland de Robert Harris, una escalofriante y verosímil historia sobre una Europa donde los nazis han ganado la Segunda Guerra Mundial. Todos ellos pertenecen a la llamada novela histórica postmoderna británica.

Ahora mismo estoy leyendo How to win the Class War. The Lugano Report II de Susan George. Se trata de una satírica y cautivadora ‘guía para líderes mundiales’, una ‘factual fiction’ en el que un grupo de expertos redacta un informe para los amos del mundo, el famoso 1%, en el que trata de dar respuesta a la pregunta formulada por los comisionados. ‘¿Estamos viviendo en un momento de crisis inevitable, decadencia y finalmente colapso del mundo occidental tal y como lo conocemos o estamos asistiendo al resurgimiento de un sistema capitalista fortalecido? ¿Cómo podemos estimular tal renacimiento?’ La respuesta a la pregunta es el Informe Lugano II una crónica veraz y estremecedora del mundo actual en el que los autores dan las claves a los amos del mundo para retener y si es posible reforzar su poder sobre el resto de la humanidad. Tanto si se tiene una inclinación por las teorías de la conspiración como si no, el Informe Lugano II hace pensar que todo está dirigido desde arriba.

Francisco Sánchez

Primavera de 2017